


Eso pequeñito detrás de Silvia es Lady Liberty
[... Algunos se preguntan por qué Chávez pidió las facultades extraordinarias en vez de buscar la aprobación de las leyes en la Asamblea Nacional donde en todo caso goza de mayoría absoluta.
Ante esto, Saúl Ortega, diputado y presidente de la comisión de política exterior de la Asamblea Nacional, alegó que "el procedimiento para elaboración de las leyes en la Asamblea es sumamente lento, tardaría muchísimo para elaborar todas esas leyes". ..] También anunció que pretende sancionar la nacionalización de Electricidad de Caracas y sus filiales en cuatro estados: Yaracuy, Vargas, Miranda y Falcón. En una rueda de prensa ante la prensa extranjera en el Palacio de Miraflores, Hugo Chávez también atacó al presidente estadounidense, George W. Bush y dijo que debería renunciar a su cargo...]
El mandatario venezolano manifestó que las autoridades tenían la obligación de cuidar los intereses de toda la población, incluyendo a la clase media que es la que suele utilizar los hospitales en cuestión...]
| | 2006M05 | 06 | 07 | 08 | 09 | 10 | 11 | 12 | 2007M01 |
| VIV. obra nueva | 74.894 | 77.961 | 85.767 | 54.989 | 125.831 | 69.985 | 62.078 | 55.395 | 59.268 |
| Viviendas unifamiliares | 15.062 | 14.977 | 14.976 | 11.701 | 18.810 | 11.237 | 10.237 | 9.018 | 9.389 |
| Viviendas en bloque | 59.811 | 62.963 | 70.789 | 43.266 | 107.021 | 58.741 | 51.674 | 46.313 | 49.811 |
| En otros edificios | 21 | 21 | 2 | 22 | 0 | 7 | 167 | 64 | 68 |
El Aló, Presidente, entra en una Nueva Etapa; el programa que conduce el Presidente Hugo Chávez Frías, ahora presentará un novedoso enfoque conceptual, técnico y estético en su puesta en escena y en un formato de noventa minutos; conservando siempre elementos novedosos, pedagógicos y sobre todo su inmenso amor de pueblo que nos abraza y nos hace sentir que avanzamos y que abrimos espacios de comunicación nunca antes permitidos.
Asimismo y como siempre, en cada Aló, Presidente estará presente el país; con sus esperanzas y con sus necesidades, pero ahora con una estructura segmentada en módulos, adecuándose así a las exigencias de la nueva era revolucionaria.
Durante años enseñó sus conocimientos a los hijos de las familias pudientes griegas, por los que cobró grandes sumas de dinero. Los cursos eran rápidos y eficaces, y entre las enseñanzas transmitidas gran parte la ocupaban tanto la retórica como la argumentación. Para que os hagáis una idea, las escuelas sofistas eran, en aquél entonces, lo que hoy pueden ser las universidades privadas. Las enseñanzas de los sofistas eran muy valiosas para aquellos que quisieran hacer carrera política o judicial.
El pleito de los honorarios se plantea entre el maestro Protágoras y su discípulo Evatlo al que acoge en su academia con la condición de que le pagara los honorarios del curso cuando ganase su primer pleito. Terminado el curso Evatlo no tuvo ningún cliente y Protágoras, que era sofista pero no estoico, demandó a su discípulo.
Los argumentos expuestos fueron los siguientes:
Evatlo: Tanto si gano como si pierdo, en ningún caso tendré obligación de pagar a Protagoras. Si yo gano el pleito no tendré que pagar ya que el Juez habrá desestimado la demanda. Si lo pierdo, entonces, no habré ganado mi primer pleito y por lo tanto no se habrá cumplido la condición que hacía exigible la obligación de pago de los honorarios.
Protágoras: Tanto si gano como si pierdo este pleito, Evatlo siempre tendrá obligación de pagarme. Si yo gano la demanda, por definición tendrá que pagarme pues esta es la cuestión que se ventila en este pleito. Y si la pierdo, también tendrá que pagarme porque significará que ha ganado su primer pleito; es decir se habrá cumplido la condición de nuestro acuerdo.
¿Pueden apreciar el genuino sabor del cine negro en este fotograma? Juan ha reunido a Tony con Mario, un simpático italiano, que les muestra en ese mismo momento el objetivo del golpe, una céntrica joyería. Como adivinan, la cámara se acercará a la fachada a continuación para ofrecernos un plano general. El cine negro había nacido allá por 1941 en los Estados Unidos, donde al finalizar la II WW ya se había convertido en un género popular. Dassin no era ajeno al cine negro, sino que había trabajado codo con codo con las figuras más representativas, y lo conocía a la perfección. Como hemos avanzado antes, la particular situación de Dassin le colocó en franca (nunca más franca que en Francia) ventaja respecto a sus colegas de Hollywood y pudo así sortear las típicas imposiciones de estudio: metraje, diálogos, realización.
Los 115 minutos de la película exceden en 20 al metraje habitual de las películas de cine negro (y de cine clásico americano, en general). Dassin rompe el esquema tradicional insertando una larga secuencia para describir el robo, de unos 30 minutos, que finaliza cuando todavía quedan 45 para el final de la película. Ningún productor de Hollywood hubiera accedido a tal concesión, por lo menos en un momento en el que el cine negro ya era un género asimilado por el público. Aunque podamos pensar que se debe a la fidelidad de Dassin a la novela, la decepción que expreso el escritor le Breton cuando vio la película nos aclarará que fue decisión del director. El propio Dassin comentó que tuvo un fin de semana para diseñar el guión y que renunció a multiples aspectos (incluída necrofilia) presentes en el original. A todo esto hay que sumar que la escena del robo se desarrolla en completo silencio (tal y como se llevaría a cabo en la realidad) y con una minuciosidad y realismo que, procedente sin duda del neorrealismo, volveremos a ver en La Evasion (Le trou, 1960) de Jackes Becker y otras películas centrales de la nueva ola francesa.
Pues sí y no. Porque Europa en general y París en particular, era "neorrealista" por aquel entonces, al margen del cine. Está en las calles, está en la gente, está en la falta de escapismo. Una familia media en la Europa de los años 50 nos resulta neorrealista de entrada. Bebiendo de las mismas fuentes neorrealistas que el cine negro americano, además, el realismo es patente en toda la película. Pero la planificación de secuencias no es neorrealista y el montaje (excelente, por cierto) dista mucho de serlo. Existen elementos genuinos importados del cine negro hollywoodiense, como el número musical en el local L'Age D'or, propio de películas populares del género como Gilda o Blue Gardenia. Los diálogos conceden algúna frase propia de antihéroe americano al protagonista, Jean Servais, aunque el extremado hieratismo de su figura (sé que alguien se estará rasgando las vestiduras cuando lea esto) no le hace un favor al personaje.
En cuanto a la nueva ola francesa, hemos anticipado que la escena del robo es una clara precursora de la escena de la huida en La Evasión. Otro elemento típico de lo que significará la nueva ola es el erotismo relativamente atrevido, impropio de las películas norteamericanas bajo el estricto código Hayes. Si además nos fijamos en aspectos como que el protagonista es capaz de azotar a su antigua amante hasta marcarla o que dispara a sangre fría a un hombre maniatado por delator, podremos pensar que es un atecedente de la Nouvelle Vague. Pero estás y otras escenas ocurren en el fuera de cámara, rodadas y sugeridas con sumo cuidado.
| remover. | ||
| (Del lat. removēre). | ||
| 1. tr. Pasar o mudar algo de un lugar a otro. U. t. c. prnl. | ||
| 2. tr. Mover algo, agitándolo o dándole vueltas, generalmente para que sus distintos elementos se mezclen. | ||
| 3. tr. Quitar, apartar u obviar un inconveniente. | ||
| 4. tr. Conmover, alterar o revolver alguna cosa o asunto que estaba olvidado, detenido, etc. U. t. c. prnl. | ||
| 5. tr. Deponer o apartar a alguien de su empleo o destino. | ||
| 6. tr. Investigar un asunto para sacar a la luz cosas que estaban ocultas. | ||
| ¶ | ||
| MORF. conjug. c. mover. | ||
Quien dice ascensores, dice La Caixa. Quien dice marqueses, dice socialistas venidos a menos. Pues en estas que tenemos a los progres hablando de derechos históricos (juas!) para justificar la vuelta a las castas burguesas, creando ciudadanos de primera. No falta un militar dando el toque surrealista (es toda una pantomima de un actor de reparto, créanme) ni los obispos, cómo no. El Estatut se subtitula Nacional IV.