martes, mayo 13, 2008

Carta desde Níger

Querido Mamadou:

Te escribo para contarte que el otro día vino a Níger la vicepresidenta española, la señora De la Vega. Nos reunimos con ella y nos hicimos fotos. Me pareció una mujer muy simpática, aunque conforme pasan los días mi opinión respecto a ella se va oscureciendo como cuando una terrible tormenta de arena oculta el sol en el Teneré.

Es una mujer muy elegante, y lleva ropas brillantes y lujosas como los Beri Beri. Tiene mucho poder, según supimos por su secretaria. Cada vestido de la vicepresidenta cuesta como nuestra producción de 10 años. Dijo que no tenía marido, y eso nos puso tristes. Le dijimos que el pastor sin dientes, Amadou N'Asibi, la compraría por un saco de lana, porque necesita pastora que le mastique la carne. Amadou se negó en rotundo, dijo que no quería pellejo, pero luego aceptó a cambio de un saco de chufas.

La vicepresidenta parecía no entender nada, pero creo que se enfadó con Amadou por tacaño.

Todo siguió cordialmente hasta que nos hicimos una foto con ella mis tres mujeres y yo. Mujer-con-cara-de-antílope Pajín le susurró algo al oído y la vicepresidenta salió corriendo y gritando. ¡¡Se soprendió al saber que mis mujeres no eran mis hijas!! Después de eso me di cuenta de que decías la verdad cuando contabas las atrocidades que los europeos hacen con sus hijas, como el caso que me contaste del bwana Josef Fritzl. Les dije a mis hijas, que también estaban delante, que se taparan los oídos y volvieran corriendo a casa.

Hice bien, porque entonces cara-de-antílope Pajín nos contó que en España los pastores se casan con pastores y nos enseñó cara de pastor dientes-de-ñú Zerolo en foto. Amadou quiso pegar a cara-de-antílope con bastón, y le tuvimos que pagar otros 3 sacos de Chufas por haberle insultado con la vicepresidenta. Al final cogieron el avión después de que Amadou les hiciera jurar a escupitajos que no volverían.

Un saludo de tu amigo,

Tandja N'Dongo.

P.D. Espero que tu trabajo en la construcción en España siga igual de bien, pero ten cuidado con tus hijas y con los pastores de dientes de Ñú.